¿Qué es
Neuroeducación?
La neuroeducación integra aportes de la neurociencia, la psicología y la pedagogía para diseñar experiencias de enseñanza y aprendizaje más eficaces y respetuosas del desarrollo.
La neuroeducación es el puente entre cómo aprende el cerebro, cómo se desarrolla la persona y cómo enseñamos.
Este enfoque ayuda a crear estrategias didácticas ajustadas a las necesidades reales del alumnado y su contexto, considerando procesos como atención, memoria, emoción y autorregulación, con prácticas basadas en evidencia.
A la combinación entre neurociencia, psicología y pedagogía se le llama neuroeducación. Aplicarla en el aula puede fomentar habilidades como la autorregulación y la inteligencia emocional, y también favorecer procesos fundamentales para aprender: atender, comprender, recordar, conectar conocimientos y dar sentido a experiencias y emociones.
El diseño de estrategias didácticas con este enfoque permite una adaptación metodológica orientada a las necesidades profundas de la comunidad educativa: el alumnado y el entorno en el que se desarrolla. Estas metodologías respetan etapas del desarrollo, así como potenciales y límites naturales; por ejemplo, la atención y la carga emocional, y promueven el bienestar de las infancias.
Un enfoque así no solo consolida lo que padres, madres y maestros esperan de los niños y las niñas, sino que cuida, nutre y construye respeto por las infancias, cuidando su bienestar, no desde el mito (neuromito) sino desde perspectivas basadas en evidencia real y sustentada, para poder replicar, probar y transformar. Evaluar, ajustar y mejorar con la práctica.
Otros términos relacionados: neuropedagogía, neurociencia educativa
¿Qué es un Neuromito?
Un neuromito es una creencia sobre el cerebro que parece científica, pero es falsa, exagerada o mal interpretada, y puede conducir a prácticas educativas ineficaces.
Los neuromitos se difunden por su atractivo (“nuevo”, “suena convincente”), pero no se sostienen con evidencia sólida, o se basan en anécdotas.
La neuroeducación los identifica y los sustituye por prácticas basadas en investigación.
Referencias (y lecturas sugeridas)
- Ansari, D., De Smedt, B., & Grabner, R. H. (2012). Neuroeducation—A critical overview of an emerging field. Neuroethics, 5, 105–117. https://doi.org/10.1007/s12152-011-9119-3
- The Royal Society. (2011). Brain Waves Module 2: Neuroscience: Implications for education and lifelong learning.
- UNESCO. (s. f.). Educational neuroscience. https://www.unesco.org/en/digital-library/educational-neuroscience
- Fischer, K. W. (2009). Mind, brain, and education: Building a scientific groundwork for learning and teaching. Mind, Brain, and Education, 3(1), 3–16.
- OECD. (2007). Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/9789264029132-en
- Howard-Jones, P. A. (2014). Neuroscience and education: Myths and messages. Nature Reviews Neuroscience, 15(12), 817–824. https://doi.org/10.1038/nrn3817
- Dekker, S., Lee, N. C., Howard-Jones, P., & Jolles, J. (2012). Neuromyths in education: Prevalence and predictors of misconceptions among teachers. Frontiers in Psychology, 3, 429. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2012.00429
- Grospietsch, F., & Lins, I. (2021). Review on the prevalence and persistence of neuromyths in education. Frontiers in Education, 6, 665752. https://doi.org/10.3389/feduc.2021.665752